Casilla-La Mancha avanza hacia un futuro más sostenible. Hacer de nuestros eventos espacios sostenibles no solo reduce la huella ecológica, sino que también refuerza el compromiso social de nuestra región y posiciona a Castilla-La Mancha como un referente en gestión responsable.
El documento responde al compromiso de Castilla-La Mancha con la promoción de prácticas más respetuosas con el entorno, las personas y los recursos, promoviendo un modelo de eventos capaz de generar valor y bienestar colectivo
Organización de Eventos Sostenibles en CLM
Con el objetivo de avanzar hacia un modelo de desarrollo más respetuoso con nuestro entorno, se ha presentado la nueva Guía práctica “Desarrollo de Eventos Sostenibles de Castilla-La Mancha”. Este documento nace para guiar a organizadores, administraciones públicas y empresas en la organización de eventos que minimicen su impacto ambiental y maximicen su valor social.
La guía se alinea con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ofreciendo un marco de actuación claro y aplicable a celebraciones de cualquier escala.

¿Qué encontrarás en esta guía?
El documento aborda la sostenibilidad desde una perspectiva integral, estructurando el ciclo de vida de un evento en seis fases clave (desde la planificación inicial hasta la evaluación final del impacto). A través de sus páginas, se detallan buenas prácticas en 17 áreas fundamentales de actuación, que abarcan desde la gestión del agua, residuos, energía y movilidad hasta cuestiones como la igualdad, la inclusión o la acción social.
Además, cada área incorpora indicadores de seguimiento, buenas prácticas por fases y certificaciones recomendadas, facilitando así su aplicación real.
¿Qué encontrarás en esta guía?
El documento aborda la sostenibilidad desde una perspectiva integral, estructurando el ciclo de vida de un evento en seis fases clave (desde la planificación inicial hasta la evaluación final del impacto). A través de sus páginas, se detallan buenas prácticas en 17 áreas fundamentales de actuación, que abarcan desde la gestión del agua, residuos, energía y movilidad hasta cuestiones como la igualdad, la inclusión o la acción social.
Además, cada área incorpora indicadores de seguimiento, buenas prácticas por fases y certificaciones recomendadas, facilitando así su aplicación real.
