El Club 17 arrancó el año lector con Bosques Negros, Cielo Azul, una obra que ha despertado un profundo diálogo acerca de la naturaleza, la identidad y la sostenibilidad.
Las lectoras y lectores del club han participado activamente y han compartido reflexiones sobre nuestros vínculos, tanto familiares, como sociales y con el medio natural y cómo el equilibrio entre lo humano y lo salvaje es de una gran fragilidad.
Desde los primeros capítulos, María Antonia, la coordinadora del Club, recalcó la profunda vinculación de la novela con el siguiente ODS:
Vida de los ecosistemas terrestres, ya que la obra invita a valorar la biodiversidad, los bosques y el modo en que las comunidades humanas se relacionan con ellos. La descripción minuciosa de montañas, ríos, abetos y fauna —especialmente osos negros y grizzlis— convierte la naturaleza en un personaje más de la historia.
Pero, a medida que avanza la historia, los distintos ODS se entremezclan y podemos relacionar la lectura con muchos objetivos más:
Hambre cero, al mostrar cómo la subsistencia depende del entorno y de la disponibilidad de alimentos saludables.
Salud y bienestar, especialmente al abordar el cuidado de la infancia y los riesgos derivados del aislamiento o las conductas adictivas.
Educación de calidad, visible en el desarrollo de la protagonista infantil, Emaleen, y en la importancia de entornos que aseguren una infancia segura y plena.
Acción por el clima, a través de la conciencia del cambio estacional, la vulnerabilidad ante las inclemencias y la relevancia de la adaptación humana a la naturaleza.
Las y los participantes del club destacan la capacidad de la novela para transportar al lector a un Alaska casi mítico, donde la vida salvaje se mezcla con lo cotidiano, y donde la relación entre Birdie y su hija Emaleen despierta debates sobre maternidad, protección y libertad. La obra combina elementos realistas con ecos de cuentos tradicionales como La Bella y la Bestia o el cuento noruego El Rey Oso, generando una atmósfera de hibridación entre lo humano y lo animal que fascina y desasosiega a partes iguales.
Las conversaciones en el Club 17 muestran cómo la novela impulsa a reflexionar sobre actos tan humanos como buscar la felicidad, encontrar un hogar, pertenecer a un territorio o reconciliarse con los propios orígenes.
El club ha concluido su viaje por Bosques negros, cielo azul con la sensación de haber transitado una historia intensa, salvaje y llena de simbolismo, que recuerda la necesidad de respetar los ecosistemas, proteger la infancia y promover modelos de vida más sostenibles, en línea con la Agenda 2030.
Además te traemos una novedad importante propuesta por Mª Antonia, con cada lectura se va a ir creando una lista en Spotify, con la música que refleje la obra leída. Ya está disponible la de este primer libro, y se irán añadiendo las de lecturas sucesivas, la ha llamado Música del Club 17. Escúchala aquí.
¡Acompáñanos a reflexionar en nuestra siguiente lectura, Kim Ji-young, nacida en 1982!
¡Te esperamos!
